El regreso a Buzios, otro “barrio” argentino

Desde siempre el turismo argentino a playas brasileñas ha sido un clásico.

Y entre decenas de lugares de singular belleza y muy visitados por nosotros, Búzios, en el Estado de Río de Janeiro, se ha convertido en un destino de particular interés.

Y es que, además de tener una población estable con alrededor de un 25% de argentinos, durante todo el año los visitantes provenientes de nuestro país son, por lejos, los más numerosos.

Ahora, después de dos años de “abstinencia” debido a la pandemia de Covid-19, el cambio de las autoridades brasileñas con respecto a los requisitos de ingreso para los turistas argentinos hizo que nuevamente comenzara el “éxodo” vacacional a esa hermosa localidad marítima.

Sólo es necesario para poder disfrutar de esas maravillosas playas el carnet de vacunación con el esquema completo (para estos meses ya tres dosis).

Búzios se encuentra a 170 km de Río de Janeiro y ya desde esta gran ciudad el traslado se realiza en “modo vacaciones” por los bellos paisajes y el ambiente relajado de todo lo que rodea el viaje.

Se hizo famosa en la década del 60 gracias a la visita de la célebre Brigitte Bardot, que quedó prendada del lugar, y desde entonces el pequeño pueblo se presenta como un destino casi perfecto para disfrutar de las playas durante buena parte del año.

Todo el pueblo se encuentra en una península de ocho kilómetros de extensión y tiene, al menos oficialmente reconocidas, 23 playas que, de acuerdo al lado de la península del que se trate, serán con oleaje como para practicar deportes náuticos o verdaderas “piletas” de agua templada y cristalina, aptas para nadar y practicar deportes subacuáticos.

Algunas de ellas, Joao Fernández, Joao Fernandinho, Azeda, Azedinha, Tartaruga, Geribá y otras, son paradores excepcionales para disfrutar de una temporada de descanso y esparcimiento a la orilla del mar.

Como si fuera necesario, un plus que hace de Búzios un lugar casi soñado. A pocos kilómetros se encuentra el llamado “caribe brasileño”, Arraial do Cabo, con playas de arena como talco y aguas calmas, templadas y de un indescriptible color turquesa.

La oferta hotelera es mucha y variada en toda la zona, y la gastronomía, esencialmente propia de un lugar marítimo, hace las delicias de todos los visitantes.

Conocer Búzios es, si se puede, una asignatura que no debe dejar de aprobarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.