El catedrático de Inmunología de la Universidad de Jaén José Juan Gaforio ha señalado la «multitud de evidencias científicas» que respaldan los beneficios que el yoga tiene sobre distintos aspectos del organismo humano.

Enfermedades cardiovasculares, estrés, síndrome de colon irritable o fibromialgia son algunas de las patologías sobre las que la investigación ha puesto de relieve los efectos positivos de la práctica de esta disciplina, al igual que en otros casos como deterioro cognitivo leve en pacientes a los que, tras haber sido tratados de cáncer, le queda algún tipo de complicación como fatiga crónica.

Así lo ha indicado Gaforio, que, junto a Antonio Bolívar, de la Asociación Merkhaba de profesores de yoga, ha dirigido esta semana el curso ‘Evidencias científicas sobre los beneficios de la práctica del yoga, la meditación y la dieta saludable’ en el marco de los Cursos de Verano de la Sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), en Baeza (Jaén).

En este sentido, el también investigador del Centro de Estudios Avanzados en Olivar y Aceites de Oliva de la UJA ha agradecido a la UNIA su apuesta por esta actividad, ya que «no es lo habitual que un curso sobre yoga se dé en una universidad pública». «Quiero reconocer expresamente que ha sido muy valiente en aceptar un curso como éste porque, en principio, puede sonar raro: Cómo encaja el yoga con el mundo del aceite de oliva, la dieta saludable», ha comentado.

Sin embargo, con su dilatada su experiencia en los beneficios del consumo habitual del aceite de oliva virgen y ante la importancia de buscar nuevos enfoques, se detuvo en el «movimiento a nivel mundial sobre una alimentación saludable, basada en alimentos de origen vegetal y respetuosa con el medio ambiente».

A su juicio, «la filosofía que está a la cabeza» es el yoga y «el aceite de oliva virgen se debería de meter en este nuevo mundo», pese a que «en un principio pueda parecer que están en las antípodas». Sin embargo, «tiene este nexo de unión» en lo que a beneficios para la salud se refiere.
Eso sí, siempre con el aval de la investigación, teniendo en cuenta que las terapias y disciplinas alternativas «ahora mismo es un tema de actualidad, muy importante», en el que «se mezclan muchas cosas». «De hecho, el título comienza por evidencia científica, con ponentes profesores de universidad que están investigando en la materia», ha subrayado no sin aludir a trabajos «publicados en revistas científicas del más alto impacto, como cualquier otro descubrimiento».

Ese apoyo científico «era absolutamente prioritario» y, efectivamente, existen «multitud de evidencias». Como ejemplo ha aludido al Congreso Europeo y Mundial de Cardiología celebrado esta semana en París, donde se ha reconocido como «una de las comunicaciones del día» a una sobre el efecto del yoga en pacientes que han sufrido infarto de miocardio.

«Es decir, esta encuentro mundial y europeo de cardiología, no de yoga, sino eminentemente científico y médico, coge como ponencia del día una que recomienda la práctica del yoga en la recuperación de un infarto. Creo que es suficientemente ilustrativo», ha recalcado.

SUPERAR RETICENCIAS

Por ello, ha defendido la necesidad de superar la «cierta reticencia» que hay en el mundo del yoga hacia la ciencia y viceversa para «no estar de espaldas», de forma que se pongan sobre la mesa las cuestiones que ya se conocen y ese entendimiento sea provechoso para todos.
En este sentido, Gaforio ha considerado que «dentro del mundo del yoga falta mucho por transmitir de aquellos conocimientos científicos» que incluso «apoya muchas de las cosas que la tradición iba diciendo»; de ahí que este curso se haya orientado también a profesores y practicantes de yoga.

«La universidad estamos para eso, no para quedarnos en las aulas, laboratorios y transmitir lo que hemos descubierto que puede ser positivo», ha dicho no sin expresar la voluntad de repetir esta actividad los próximos años.

Se trata de crear «un punto de encuentro y referencia para actualizar conocimientos, siempre desde el punto de vista científico». En su opinión, la UNIA ha dado un «paso muy importante» al organizar «un curso de este calibre». «Ha tenido un visión muy interesante, de hacer lago innovador», ha valorado el catedrático no sin apuntar que «hay demanda» como demuestra los 61 alumnos matriculados en esta edición.

de la redacción de El portal de la esperanza

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